Iniciamos un nuevo curso con la certeza de que será un año tan exigente como lleno de oportunidades.
Transformar las organizaciones en tiempo récord requiere de una ecuación única entre conexión humana y tecnología. Cornerstone señala cinco tendencias a las que me adhiero y, además, en las que creo que la Comunicación Interna puede tener gran influencia.
¿Estás preparado/a?
AI y aprendizaje continuo:
El reskilling inquieta a personas y organizaciones, y CI sabrá contagiar la visión y el sentido del cambio a través de narrativas diferenciales. También, la adopción de herramientas y aprendizajes requiere de una planificación de impactos y journeys personalizados que CI podrá facilitar con creatividad y métricas.
Flexibilidad:
La flexibilidad es un activo indiscutible de la PVE, pero hay signos de desconexión en los equipos. CI tendrá que generar dinámicas y espacios que refuercen la conexión humana con el propósito como eje compartido, y ponerlos a disposición de las áreas que lo necesiten.
Sostenibilidad:
Los avances en sostenibilidad son notorios, pero para que el compromiso se transforme en realidad necesitamos de la contribución individual en cada proceso. Comunicación Interna sabrá despertar en cada persona la reflexión de ¿cómo puedo aportar desde mi posición? y convertir esas aportaciones individuales en cultura compartida.
Gestión intergeneracional:
Hay un gap importante en el significado que cada generación le otorga al trabajo. Comunicación Interna hará de esta diferencia un activo si trabaja en construir una cultura genuina con la conversación, el reconocimiento y la colaboración como herramientas. La canción dice “usa el amor como un puente” y de eso los equipos de Comunicación Interna saben mucho.

