Rutinas de CI
¿A qué dedicas mucha energía y qué haces siempre, aunque nadie te lo pida?
Dedico mucha energía a entender qué está pasando de verdad en una organización, más allá de lo que dicen los mensajes oficiales. A escuchar, hacer preguntas, observar y conectar puntos: qué necesita el negocio, qué están viviendo las personas y, sobre todo, dónde se está generando una brecha entre ambas realidades.
Y hay algo que hago siempre, aunque nadie me lo pida: ponerme en el lugar de la persona que está al otro lado. Preguntarme cómo recibe ese mensaje, qué entiende, qué le aporta y, sobre todo, cómo lo vive.
Porque para mí, ahí está la diferencia entre simplemente comunicar y conseguir que la comunicación conecte, genere confianza y mueva a la acción.
Líderes
Los líderes hoy, ¿son una oportunidad o un freno para la comunicación interna?
Creo que son las dos cosas, pero sobre todo son una oportunidad enorme. El líder tiene algo que ningún canal puede sustituir: contexto, cercanía y credibilidad.
Para mí, la clave está en que los líderes entiendan y crean que su rol es imprescindible en la comunicación. No se trata solo de trasladar mensajes, sino de dar contexto, escuchar, generar conversaciones y ayudar a las personas a entender qué significa lo que está pasando para ellas.
Cuando un líder asume ese papel y lo incorpora de forma natural a su manera de liderar, la comunicación deja de ser algo que “hace Comunicación” y pasa a formar parte del liderazgo. Y ahí es cuando realmente gana fuerza.
Formatos
¿Cuál es tu formato favorito para generar conexión o influencia?
Depende mucho del objetivo y de la audiencia. Pero, si tengo que elegir, me quedo con los formatos que generan conversación, no solo consumo de contenidos
Una buena conversación con un líder, una sesión participativa, un encuentro presencial bien diseñado o incluso un formato digital sencillo pueden tener mucho más impacto que una campaña espectacular.
Para mí, el formato es secundario: lo importante es que consiga que la persona pare, piense, participe y se sienta parte.
Audiencias
Blue-collar workers, remoto, oficinas, generaciones… ¿Cuál es la audiencia con la que más cuesta conectar?
Más que una audiencia concreta, diría que cuesta conectar con aquellas personas que sienten que la comunicación interna no está pensada para su realidad.
Por eso, el gran reto está en la diversidad de experiencias: quien trabaja en primera línea no tiene los mismos tiempos ni canales que quien está en una oficina, y una persona que lleva veinte años en la compañía no necesariamente conecta con los mismos códigos que alguien que acaba de llegar.
Creo que cada vez tenemos que pensar más en las diferentes realidades que conviven dentro de una organización.
Stakeholders
¿Quiénes son tus cómplices imprescindibles y con quién te gustaría tener más colaboración?
Mis cómplices imprescindibles son, por un lado, las personas que toman decisiones y marcan el rumbo de la organización. Para mí es clave que Comunicación Interna esté presente desde el principio, no cuando la decisión ya está tomada y solo hay que “comunicarla”. Cuanto antes entra Comunicación en la conversación, más valor puede aportar.
Y, por otro lado, están esas personas clave dentro de la organización que tienen el pulso real de lo que está pasando: quienes te cuentan qué ocurre, cómo se está viviendo y cómo se percibe realmente la compañía, más allá de los mensajes oficiales.
Son fundamentales para entender la distancia que a veces existe entre lo que la organización quiere transmitir y lo que las personas están experimentando.
Adopción de IA y Conexión Humana
¿Cómo trabajar estos dos drivers en paralelo?
Para mí no son dos caminos distintos. La adopción de IA solo será sostenible si somos capaces de mantener la conexión humana.
Puede ayudarnos a ser más eficientes, personalizar, escuchar mejor y detectar necesidades. Pero la confianza, el sentido, el liderazgo y las conversaciones difíciles siguen necesitando personas.
Creo que nuestro papel está precisamente en conectar ambos mundos: utilizar la tecnología para mejorar la experiencia, sin tecnificar la experiencia humana.
Cambio, cultura y confianza
¿En cuál de estos drivers nuestra aportación es más importante?
Diría que en los tres, pero especialmente en la confianza, porque es la base sobre la que se construyen los otros dos. No podemos pedir a las personas que abracen el cambio o que vivan una cultura determinada si no confían en lo que la organización dice, en sus líderes y en que existe coherencia entre el discurso y la experiencia.
Ahí creo que Comunicación Interna tiene un papel muy relevante: hacer visible lo que está pasando, dar contexto, abrir conversaciones y ayudar a que la experiencia de empleado esté alineada con lo que la compañía promete.

